Solo circula en China y Japón: así es Maglev, el tren más rápido del mundo


El sistema Maglev ha llevado al transporte ferroviario a una nueva etapa en su historia. Esta tecnología permite que las formaciones floten sobre los rieles, reduciendo el contacto y la fricción lo que da como resultado el tren más rápido del mundo.

Gracias a la eliminación del contacto mecánico, estos trenes logran cifras de aceleración y velocidad parecidas a la de la aviación comercial. El desarrollo de esta infraestructura se concentra principalmente en China y Japón, quienes luchan a cabeza a cabeza en esta carrera tecnológica.

La base del funcionamiento del sistema Maglev son los imanes superconductores, los mismos elevan al tren unos 10 centímetros de los rieles, reduciendo a cero el contacto y la fricción, además de reducir vibraciones y ruidos, lo que garantiza un viaje suave y extremadamente veloz para los pasajeros.

El proyecto japonés Chuo Shinkansen es uno de los más ambiciosos, ya que busca conectar Tokio con Nagoya en apenas cuarenta minutos. En diversas pruebas de rendimiento, sus prototipos lograron establecer marcas mundiales cercanas a los 603 kilómetros por hora.

Por su parte, China ya opera con éxito tramos comerciales que vinculan aeropuertos internacionales con núcleos urbanos. El Maglev de Shanghái es el ejemplo más concreto de eficiencia, alcanzando velocidades operativas de 431 kilómetros por hora en pocos minutos.

La seguridad es otro pilar fundamental de este avance. Al estar integrados en una guía magnética, el riesgo de descarrilamiento es prácticamente nulo. Además, los sistemas de frenado electromagnético permiten detener la formación con una precisión asombrosa.

Esta combinación de velocidad extrema y protección al usuario posiciona al Maglev como el medio de transporte más sofisticado y prometedor del siglo veintiuno. La integración de inteligencia artificial en la gestión del tráfico es otro de los pilares que sostiene esta evolución en Asia.

Los centros de control monitorean en tiempo real cada variable del campo magnético, ajustando la potencia de forma automática para optimizar el consumo energético. Este nivel de automatización permite que las frecuencias entre servicios sean mucho más breves, aumentando la eficiencia del transporte masivo.

Fuente: www.clarin.com

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